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viernes, 20 de noviembre de 2015

DION FORTUNE

Dion Fortune (Violet Mary Firth), nació en 1890 en Lladudno (Gales) en el seno de una familia de hoteleros. Algunos biógrafos narran que cuando contaba con cuatro años ya tenía visiones sobre la Atlántida, las que la encaminaron más tarde hacia la magia, llegando a considerarse la reencarnación de una gran sacerdotisa del Templo.

Su seudónimo deriva del motto “Deo Non Fortuna”. Hay quienes piensan que este era un dicho de familia, mientras que otros creen que fue el nombre místico escogido por ella al entrar a la Golden Dawn, Orden a la cual perteneció desde 1919 hasta 1922.

Durante la adolescencia de Dion, su familia se mudó a Londres y allí comenzó un camino de conocimiento en la Christian Science, la psicología freudiana, las doctrinas teosóficas y las enseñanzas de la Orden Cabalista de la Golden Dawn, todo esto aderezado por los estudios de ocultismo con su profesor y mentor anglo-irlandés T.W.C. Moriarty.

En 1910 mientras continuaba sus estudios en psicología, comenzó a trabajar como asistente en el St Georges Secretarial College. La directora era una mujer de fuerte personalidad con un temperamento violento y un carácter dominante. Tras diversos inconvenientes, Dion mostró sus intenciones de abandonar el trabajo, por lo que la mujer la atacó con adjetivos de incompetente, humillándola. Posteriormente Dion comenzó a sufrir problemas de salud y una fuerte disminución de su fuerza vital que la llevó al borde de un colapso nervioso. Atribuyó estos síntomas al haber sido víctima de un “ataque psíquico”, del que le tomó tres años recuperarse con la ayuda del profesor Moriarty. Durante este período Dion se centró en los estudios de psicología y se introdujo de lleno en las obras de Freud y Jung. Concluyó que ambos psiquiatras no habían encaminado adecuadamente sus investigaciones sobre la complejidad de la psique, y que algo importante habían perdido por el camino. Ella sentía que las respuestas podrían estar en el ocultismo. Trabajó durante algunos años como psicoanalista cuando aún la profesión no estaba reconocida dentro de la sociedad médica. Fue tal vez la primera estudiosa de la mente humana que logró integrar de forma coherente los conocimientos psicológicos de la época con la corriente ocultista y hermética de la tradición de occidente.

Posterior a la muerte de Moriarty, estuvo a cargo de al sociedad teosófica y la renombró “La Logia Mística Cristiana”. En 1924 adquirió una propiedad en Glanstonbury llamada The Calice Orchard. Este lugar lo utilizaría como retiro de las presiones del trabajo y vida de la ciudad. Mientras visitaba Glanstobury se interesó profundamente en las leyendas Artúricas, las tradiciones mágico-místicas y el folklore de la zona. Posteriormente formaría un centro de peregrinaje conocido como el Chalice Orchard Club, dedicado a los Misterios de Isis.

En 1926 se casó con Thomas Penry Evans, un doctor galés que trabajaba en Londres, llamado Merlín por sus amigos debido a su interés hacia la magia. La relación de ambos se basó más en las actividades mágicas en común que en una autentica relación de pareja. Trabajaban en la zona de Glastonbury, cerca de Stonehenge pero discutían frecuentemente por sus criterios encontrados. Cuando Evans la abandonó por otra mujer en 1939, Dion mantuvo en funcionamiento tanto el centro de Londres como el de Glanstonbury que habían fundado para el grupo de trabajo de “La Sociedad de la Luz Interna”.
A este grupo de estudios esotéricos quiso dar un sello del todo personal intentando subsanar lo que consideraba los errores del Golden Dawn, como la organización jerárquica típica de las órdenes masónicas y de las sociedades teosóficas. Además, quiso resaltar la tradición occidental y los temas esotéricos y mágicos que exaltaban el principio femenino.

Durante una de sus estadías en Glastonbury, estableció que la puerta al mundo de ultratumba celta se encontraba bajo la torre del lugar, la mítica Tor, y lo tomó como lugar de culto, además de argumento de uno de sus libros sobre Avalon. Esta mujer se definió, entre otras cosas, como la última de los Avalonianos, un grupo de magos y sacerdotisas que se sentían atraídos hacia Tor como centro del mundo de la espiritualidad y de la inspiración artística. A ese lugar dedicó su testamento espiritual.

Sus obras se dividen principalmente en novelas y prosa seria, como la autora definía a sus escritos. La prosa seria contiene algunas obras, entre las más importantes se encuentra “La Cábala Mística”, seguido por libros de ocultismos práctico. Es en las novelas donde desarrolla de forma más articulada su pensamiento porque así como ella misma afirmaba, en ese contexto se sentía más libre para moverse dentro de los contenidos y difundir sus enseñanzas sin el rigor impuesto por la forma.
Entre algunos de sus escritos encontramos además de la Cábala Mística, La Sacerdotisa del Mar, Autodefensa Psíquica, Filosofía Esotérica del Amor y el Matrimonio, Los Secretos del Dr Taverner, Espiritualidad y Ocultismo, A Través de las Puertas de la Muerte, La Doctrina Cósmica y Las Ordenes Esotéricas y su Trabajo.

Hoy en día La Sociedad de la Luz Interna continúa con sus actividades en Londres, impartiendo las enseñanzas que dejara Dion Fortune. Para más información se puede acceder al web site a través de http://www.innerlight.org.uk/ donde se encuentran publicados artículos y material en idioma inglés.

Autoría del artículo: Laura Morandini en "Laberinto de Arcanos"

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES LA AUTODEFENSA PSÍQUICA?

¿No crees que existen fuerzas y entidades que no ves, pero que pueden desequilibrarte? Pienso en una persona ciega junto a una persona que ve, ambos sometidos a la irradiaciòn de una lámpara infrarroja demasiados días. Comienzan los problemas: quemaduras, pérdida de visiòn ocular, riesgo de tumores. El que ve sabe que la fuente del peligro es esa lámpara, aunque no la “siente”. El invidente, ni la ve, ni puede “sentirla”, pero igual padecerá sus efectos, que atribuirá a causas equivocadas o desconocidas. Como el invidente anda la gente por el mundo, sufriendo la perturbaciòn de fuentes sutiles, que ni ve, ni siente, atribuyendo la causa a razones equivocadas.

Puede parecer que un poco tarde elevo a la consideración del lector este artículo, luego de tantos años de dictar conferencias y talleres sobre la especialidad, con un libro –agotado en ventas- (“Manual de Autodefensa Psíquica, Básica y Avanzada”, Editorial Kan, 2009) y un DVD documental sobre la misma. Pero lo cierto es que en el cotidiano fárrago de consultantes, alumnos, respondiendo complejas inquietudes y situaciones particulares, uno, como un servidor, puede perder de vista que el común de los mortales no tiene porqué saber, necesariamente, en qué consiste, para qué es esta disciplina. Y como siempre más vale tarde que nunca, vaya este sucinto artículo como descripción introductoria para aquellos que, quizás por primera vez, se acercan a la Autodefensa Psíquica.

Si tuviera que proponer una definición digna de Wikipedia, diríamos que la Autodefensa Psíquica es “el conjunto de estrategias y técnicas destinadas a diagnosticar, prevenir o abordar las perturbaciones sufridas en el ser humano provenientes de los planos sutiles de la Naturaleza”. El concepto es de por sí bastante explícito: consideramos que el ser humano está formado por la interacciòn de distintas naturalezas, ora más densas, ora más sutiles. Tenemos un plano físico (obvio), un plano psíquico-emocional (también obvio) un plano energético (el que se manifiesta en lo que popularmente conocemos como “aura” y que es, por caso, registrable en imágenes a través de la llamada “fotografía Kirlian”) pero también planos más sutiles: el plano espiritual, el plano astral, el plano etéreo (y algunos teóricos agregarían de seguro un par más). Todos estos planos –para que la imagen resulte comprensible- se cruzan en un eje en el tiempo y el espacio, y a ese eje lo llamamos “persona”.

El siguiente precepto en que se basa la Autodefensa Psíquica enseña que “no puede producirse una perturbación en uno de esos planos sin que deje de haber consecuencias, por carácter transitivo, en los demás”.
Esto es bastante evidente: si le piso fuertemente un dedo del pie a un congénere, habrá una lesiòn física (elemental, Watson) y una psicoemocional (mi congénere se pondrá de muy mal humor, salvo que sea un sadomasoquista a quien le encante que le anden pisando los juanetes). Pero aún más: si obtengo una “fotografía Kirlian” del área de la afección, se observará en la imagen un manchón negro donde debería mostrarse el aura sin soluciòn de continuidad. Esa mancha negra recibe el nombre técnico de “hiato” e indica la pérdida de energía por ese punto. Es decir que la agresión física tuvo consecuencias en lo emocional y en lo energético. Y todos hemos comido alguna vez una milanesa preparada con un aceite de pésima calidad, y al día siguiente un malestar hepático siempre acompañado de un acentuado malhumor: el desequilibrio orgánico se expresa también en lo anímico.
Por otro lado, si le doy a alguien una pésima noticia sorpresivamente, además del desequilibrio psicológico que ello provocará es posible que le genere reflujo gástrico, gastritis. O un infarto. O que se le suba la presiòn. Es una obviedad manifiesta que la “agresión emocional”, por carácter transitivo, perturbó también lo fisiológico.
En el campo de la Autodefensa Psíquica –y en nuestras conferencias y talleres- ejemplificamos con ejemplos prácticos cómo, por caso, momentáneas agresiones energéticas pueden generar secuelas físicas, y así desde –y entre- todos los planos arriba mencionados. Es decir, desde lo astral, lo etéreo, lo “espiritual” puede perturbarse lo físico, lo emocional, etc.

Por supuesto, llegados a este punto el lector atento puede preguntarse qué clase de elementos “perturbadores” pueden provenir de esos, ahora sí comprensibles, “planos sutiles”. En otros términos, cuáles son los agentes agresores, y es aquí, entonces, que la Autodefensa Psíquica realiza una amplia descripción –sobre la cual, sus características, etc, nos extendemos en tantas conferencias, talleres, documentales y libros ya mencionados- peor que en apretada síntesis pueden ser enlistados como

– Vampirismo Energético
– Envidia
– Ataques psíquicos concientes
– Remanencia psíquicas
– Larvas astrales
– -Cascarones astrales
– Egrégoros
– Violaciòn del propio albedrío
– Paquetes de memoria thanáticos
– Entidades espirituales negativas

Empero, además de estos factores de perturbación “exógenos” –es decir, exteriores al individuo- la Autodefensa Psíquica considera y dedica sus esfuerzos a factores “endógenos”, es decir, generados por el propio individuo, generalmente de forma inconsciente, que llamamos:

– Karma mundano
– La Sombra
– Enfermedades espirituales

No es la razón de ser de este artículo extendernos en la fundamentación de la existencia de los factores señalados (especialmente lo exógenos) así como su consideración, por necesitar para ello de espacios y tiempos que no son los de esta nota. Sin embargo, y sólo a título de ejemplificaciòn, consideraremos uno: el Vampirismo Energético

Debo acudir a algo en lo que soy un desastre: el dibujo. Agradeceré la benevolencia de ustedes en disimular el espanto que acompaña a efectos ilustrativos.
Bien, ¿nunca les pasó, por ejemplo, estar sintiéndose muy bien, distendidos en relajados en su casa, cuando de pronto llega de visita “ése” pariente, “ésa” amiga con miles de problemas, que de sólo verle sentimos que se nos arruinó la tarde?. Pero gente educada y cortés como ustedes, le abren la puerta, le invitan a tomar un café, y el/la visitante se pone a contarles sus mil y un problemas para, al cabo de un par de horas, retirarse diciendo “¡pero qué bien me hace conversar contigo!”…. y ustedes quedan destruidos. Se ha producido un “vampirismo energético” (entiendo que el término es draculianamente exagerado, pero ilustrativo) y para comprender lo que pasa, ahora sí, miren el penoso dibujo.

Todos vimos este ejemplo en el colegio: un recipiente A con poco líquido está unido por un tubo (“C”) a otro recipiente B con mucho líquido. Hay un grifo, válvula o canilla (“D”). ¿Qué pasa si la abren?. Pues pasará líquido de B a A…. ¿hasta donde?. Hasta que ambos se nivelen. Pues bien, eso pasó con sus campos energéticos mientras estaban charlando con el amigo o pariente conflictuado. Naturalmente, sin necesaria “animosidad”, los campos áuricos, entremezclados (pues recuerden que la segunda capa áurica se extiende entre 50 y 70 cm, y la tercera, extremadamente sutil, según algunos autores hasta dos o tres metros) se “nivelarán” como el líquido del ejemplo. Así, su amigo, que llegó devitalizado energéticamente se va sintiéndose mejor, pues ha “subido su nivel"... a cambio de descender el de ustedes, que por eso quedan “planchados”

Sirvan estos párrafos entonces para “ambientarnos” en la naturaleza de esta Disciplina, ya llegará la ocasiòn para regresar en el análisis pormenorizado de cada uno de sus bemoles.

Fuente: Gustavo Fernández (Al Filo de la Realidad)